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Eficiencia Energética

Casas SATE, confort y eficiencia energética

By febrero 15, 2022No Comments

SATE son las siglas de Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior y se utiliza para mejorar el confort y la eficiencia energética en edificios. Se trata de un sistema integral para el aislamiento térmico de fachadas que está formado por diversos componentes. Todos los componentes de las casas SATE deben estar concebidos de forma conjunta para conseguir el éxito al aislar tu casa ya que combinan un material aislante térmico, y en algunos casos acústico, con un revestimiento de acabado decorativo. Se utilizan para obra nueva y para rehabilitación, y dan respuesta a las diferentes necesidades de ahorro energético.

Propiedades técnicas las casas SATE

Este sistema de aislamiento térmico tiene dos propiedades técnicas principales: La reducción de los puentes térmicos y la disminución de las oscilaciones térmicas

¿Y qué significa esto? Vayamos por partes.

1. La reducción de los puentes térmicos.

El puente térmico es una parte de la envolvente de un edifico en la que las propiedades térmicas se ven reducidas respecto al resto de la fachada. Básicamente son los pilares y frentes de forjado. 

La envolvente de un edificio es una parte clave ya que debe cumplir con una serie de normativas que marca el Código Técnico de la Edificación (CTE), dirigidas a mejorar el confort en el interior de las viviendas. Es la parte del edifico más expuesta a los fenómenos externos, por eso mismo es necesario trabajar el aislamiento en esta zona de los edificios. Dicho de otra forma, es un sistema de aislamiento térmico que trabaja el exterior del edifico para el confort del interior. 

2. Disminución de las oscilaciones térmicas:

Colocando un aislante térmico en la parte exterior del edificio se consigue amortiguar el efecto de los cambios bruscos de temperatura. El SATE ayuda a mantener en buen estado los materiales de construcción y minimiza la aparición de condensaciones, grietas, fisuras, filtraciones de agua, fenómenos de disgregación, manchas, mohos…

Rehabilitación de edificios

La aplicación del aislamiento SATE en la rehabilitación de edificios ofrece varias ventajas:

  1. Además de reducir la demanda energética permite subsanar deficiencias que muestran las fachadas del edificio como humedades, fisuras y grietas entre otros.
  2. Permite reducir las pérdidas de calor durante el invierno y de frio en verano, dando lugar a un ahorro de energía considerable. Puede llegar a reducirse en un 50% el consumo de calefacción y aire acondicionado una vez aplicado el SATE.
  3. Su instalación no molesta a los inquilinos y propietarios de las viviendas ya que el sistema se instala por fuera y tampoco reduce el espacio habitable.
  4. Además de todas las ventajas técnicas y económicas, el edificio queda con un aspecto renovado, mejorando su acabado.

¿Por qué aislar por el exterior?

Los SATE pueden aportar a tu hogar un cambio de imagen completo, además de que, en términos económicos, es una propuesta que revaloriza la vivienda. Por otra parte, consta de subvenciones por tratarse de actuaciones de eficiencia energética, pudiendo llegar hasta el 80% del coste subvencionado.

Sin la instalación de un SATE, la temperatura de las paredes interiores puede ser lo suficientemente frías como para favorecer la condensación de la humedad en el interior de la vivienda. Esta condensación estimula el crecimiento de mohos y demás microorganismos fácilmente evitables con la instalación de un SATE.

Asimismo, el aislamiento acústico es una característica que aporta el SATE y del que puede beneficiarse mucho una vivienda. El hogar es un espacio de descanso y un buen aislamiento soluciona el mal acondicionamiento acústico. 

Al reducir drásticamente la cantidad de calor que se pierde a través de la fachada, nos olvidamos del ciclo regular de calentamiento y enfriamiento que se produce dentro de la vivienda. Cuando el aislamiento es adecuado la temperatura es más uniforme y agradable a través del tiempo.

Los SATE ocupan un papel verdaderamente importante a la hora de optimizar el consumo energético. El uso racional de la energía para disminuir los impactos negativos sobre el medioambiente ya es una necesidad para el futuro de la arquitectura y el nuestro propio.

Fases en la ejecución del Sistema SATE

1. Preparación del edificio. Soportes

Tanto en obra nueva como en rehabilitación, hay que prestar especial atención a la estabilidad, cohesión, resistencia, planimetría y limpieza de la fachada. Hay que identificar las posibles reparaciones que sean necesarias y los puntos singulares del edificio para aplicar el SATE correctamente.

En muchas ocasiones es necesario realizar un tratamiento previo en el edificio para contar con un soporte adecuado en el que se pueda fijar y anclar el aislante. Se necesita una superficie nivelada y adecuada para la adherencia. Debe ser regular y plana para poder fijar el aislante adecuadamente. Hay que asegurar que existe planimetría sin irregularidades significativas ni desniveles.

Los soportes del SATE pueden ser diferentes tipos: ladrillo cerámico, bloques de termoarcilla, arcilla expandida, hormigón, hormigón celular, paredes o muros de hormigón, paredes de mortero, paneles prefabricados de hormigón… Por lo que habrá que analizar en cada caso cuál es el material aislante más indicado para realizar el SATE en un edificio. Los más habituales son las Placas de Poliestireno expandido (EPS), las placas Poliestireno extruido (XPS) o paneles de lana de roca.

2. Perfiles de arranque

Los perfiles de arranque se instalan antes de colocar las placas de aislamiento, horizontalmente en el límite inferior de la zona a revestir, de tal manera que es posible realizar de manera uniforme el arranque de la colocación de las placas y crear una zona de protección contra las humedades y golpes.

3. Instalación de placas aislantes

Ésta técnica puede variar en función del fabricante del aislante, ya que se pueden colocar diferentes tipos de materiales aislantes.  Existen diferentes técnicas para aplicarlo: En algunos productos se extiende un cordón perimetral y pelladas centradas sobre el reverso de la placa aislante y en otros se extiende con llana dentada el adhesivo por todo el reverso de la placa. Incluso, para grandes superficies puede optarse por extender un cordón con la ayuda de una máquina de proyectar y colocar sobre él las placas aislantes.

Posteriormente, se procede a colocar las placas aislantes, éstas se apoyan sobre el perfil de arranque, ejerciendo una fuerza de vaivén para repartir el adhesivo, posteriormente se presionan con ayuda de la llana. En caso de aplicaciones con adhesivo en toda la superficie, se presionarán las placas directamente con la llana. Después, las placas aislantes se fijan al soporte mediante adhesivo y fijación mecánica complementaria compuesta de tacos de plástico con cabeza circular.

4. Aplicación del mortero en casas SATE

Las placas se revisten con una primera capa de mortero, llamada capa base, de aproximadamente 1 a 2 mm de espesor. Sobre el mortero base se coloca la malla cuyo tejido debe penetrar mediante presión sobre la primera capa de mortero fresco. Los encuentros entre dos mallas deben solaparse un mínimo de 10 cm con los tramos contiguos de malla.

Tras el secado de la primera capa de mortero, se aplica una segunda capa que cubra completamente la malla. Tras un tiempo de secado se pasa una esponja o fratás para dejar la superficie lisa.

Una vez aplicada la 2ª capa de mortero se espera 24h y se aplica la imprimación cuyas funciones son: Evitar una elevada absorción del mortero de acabado, crear un puente adherente del acabado final y actuar como igualador del acabado final, ya que tienen que ser del mismo tono. Se igualan los tonos y la superficie para conseguir un acabado final uniforme en toda la fachada exterior.

Tras esto, se aplica un revestimiento de una o varias capas para aumentar el aislamiento térmico y posteriormente se le aplica un revoco de acabado o un aplacado fijado al muro que puede ser de diferentes materiales: ladrillo, cerámica, piedra…

Este sistema es competencia directa de las fachadas ventiladas. Su función es muy similar y el coste es considerablemente más bajo. La diferencia la encontramos en el acabado, en el caso de la fachada ventilada podremos elegir materiales como la piedra, la cerámica, el composite, etc. En el SATE el acabado exterior es una pintura que requiere de mantenimiento cada 10 años aproximadamente. Por lo tanto, hay que valorar qué nos conviene más.

En Grupo Rehabitat te asesoramos para que elijas la mejor opción.

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