La Comisión Europea aprobó el 16 de Junio, el denominado Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía española, presentado por Moncloa, a través del cual se pretende canalizar la llegada de 72.000 millones de fondos europeos, que contempla otorgar ayudas para la rehabilitación de fachadas, para que los propietarios de viviendas a rehabilitar puedan obtener entre un 35% y un 100% del coste de las obras para la mejora del edificio. El programa dispone de 5.800 millones destinados a distintos programas de rehabilitación y pone el foco en la eficiencia energética.

El mayor porcentaje del dinero para rehabilitación, un 70%, se destinará a las viviendas y a las comunidades de vecinos. Mientras que el 30% restante se destinará a la mejora de edificios públicos y se repartirá a partes iguales entre la Administración General del Estado y los ayuntamientos/comunidades autónomas. Estas últimas, que tienen las competencias en vivienda, serán los organismos responsables de poner en marcha los programas concretos para que las ayudas de rehabilitación lleguen a los propietarios según las directivas del Ejecutivo.

El Gobierno contempla tres grandes ramas, aunque las que realmente nos interesan en el post de hoy, son las que conciernen a los programas que ha diseñado el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana: uno se enfoca en el reto demográfico y se dedicará a poblaciones de menos de 5.000 habitantes. El otro será de carácter general para municipios más grandes.

Este último es el que acapara más fondos y contempla a su vez diversas actuaciones en función de la escala: permitirá acometer obras en edificios o en barrios enteros. En edificios, normalmente comunidades de propietarios, las subvenciones irán del 35% al 70% en función del coste de la obra y el ahorro energético que suponga, según fuentes de Transportes. Para animar a los propietarios a hacer la obra, recibirán más financiación los proyectos en que el gasto de la reforma tarde más en amortizarse con lo que se va a ahorrar luego en las facturas de luz o gas.

El ahorro energético exigido para liberar subvenciones será de al menos un 30%. Este es el mínimo que establece Europa para dar las ayudas y, según una fuente del sector, se trata de un listón “poco exigente”. La propia Comisión solo habla de rehabilitación profunda cuando el ahorro energético supera el 60%. Pero la rehabilitación no incluirá solo instalaciones, paneles solares, ventanas o fachadas: también se podrán hacer mejoras de la accesibilidad, por ejemplo poniendo ascensores.

En los proyectos de regeneración de barrios enteros, que no solo contemplan mejoras de edificios sino del entorno urbano, las ayudas podrán ir del 70% al 100%. La subvención máxima, explican las fuentes de Transportes, está pensada para determinadas zonas urbanas, con perfiles de exclusión social entre sus vecinos, que difícilmente podrían costear este tipo de proyectos. Y siempre que además no haya posibilidad de financiar una parte a través de las compañías energéticas. Estas podrán ofrecer que se financie la parte no subvencionada de la obra con cargo al ahorro que luego se conseguirá. Es decir, se pagaría poco a poco en la factura.

Además de las ayudas directas, también se estudia recuperar las deducciones fiscales por rehabilitación. Estas serían de un 30% si la obra logra un determinado ahorro energético y alcanzarían el 60% si con los trabajos se logra mejorar la calificación energética de la vivienda

Por tanto, España establece el panorama perfecto para realizar obras de Rehabilitación y Eficiencia Energética, pues la situación es óptima para la consecución de subvenciones. Además en Grupo Rehabitat, garantizamos el trámite, la gestión y la obtención de dichas subvenciones, para que el proceso de rehabilitación de las fachadas, sea rápido, fácil y efectivo.

 

 

 

 

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