Eficiencia Energética

Reformas en hoteles y restaurantes para una mejor eficiencia energética

By febrero 19, 2020 No Comments
reformas hotel eficiencia

La gestión eficiente de energía en hoteles y restaurantes es fundamental. Principalmente por dos factores. El primero de ellos, por el confort del cliente y de los trabajadores. Tanto en hoteles de grandes dimensiones, como en restaurantes o bares de una planta o tamaño más reducido, mantener una temperatura agradable es básico. Para los trabajadores, porque desarrollarán sus funciones en un ambiente agradable que fomentará una mayor eficiencia en los procesos y tareas que tengan asignadas. Lo cual, a su vez, aumentará la productividad. En definitiva, se ofrecerá un mejor servicio.

Esto redundará positivamente en los clientes. Pero para ellos hay más. También es relevante para mantener unas condiciones óptimas que permitan disfrutar adecuadamente de las instalaciones. Todo ello, con independencia de las temperaturas en el exterior.

La segunda razón por la que apostar por mejorar la eficiencia energética es una cuestión de costes. Un establecimiento eficiente es aquel que consume menos recursos, sin que su productividad se vea afectada. Cuestiones tan sencillas como la zonificación, que explicaremos a continuación, pueden suponer un importante ahorro.

Por todo ello, vamos a repasar a continuación algunas reformas en establecimientos hoteleros y restaurantes que pueden ayudarnos a cumplir todos los objetivos anteriormente mencionados. Además, y como comprobarás a continuación, abordaremos intervenciones relativamente sencillas de aplicar. Y que, a su vez, generarán un impacto muy positivo en tu negocio.

¿Qué reformar para aumentar la eficiencia de un hotel o restaurante?

Existen dos puntos clave en donde un hotel, restaurante o bar debe fijarse:

  • mejorar los procesos de gestión de la energía que se utiliza,
  • optimización de las instalaciones y equipos de suministro en cuestión.

En lo que a gestión de energía se refiere, debemos tener en mente un objetivo claro: racionalizar el uso de energía. ¿Cómo lograrlo? En primer lugar, necesitamos saber si estamos gastando más de lo debido, y en qué puntos. Por lo tanto, el primer paso es establecer una monitorización y seguimiento que nos permita conocer con exactitud cuánta energía consume el establecimiento. Y qué coste le genera.

A partir de aquí, habría que detectar usos y costumbres que nos están haciendo perder energía. Para implantar posteriormente un plan de acción que nos ayude a cambiar los procesos, materiales o equipos ineficientes. Dentro de este apartado, y dependiendo del tamaño de la corporación que va a acometer el proceso de seguimiento, se puede apostar por la normalización.

Al utilizar este término nos referimos a las conocidas ISO o normas UNE. Una serie de requisitos que tratan de establecer las mejores prácticas para el mantenimiento y la mejora de los sistemas de energía que se estén utilizando. Este tipo de normalizaciones tienden a reducir considerablemente los costes. Bien es cierto que requieren de una adaptación inicial, que probablemente exigirá un esfuerzo económico y una mayor utilización de recursos humanos. Sin embargo, es una inversión rentable a medio y largo plazo. Al margen del prestigio que supone contar con la aprobación de estas normas de calidad.

Optimización de instalaciones y servicios

Puede que el motivo de la reforma sea un proceso de modernización o cambio de distribución del establecimiento. O puede tratarse también de un proceso en busca de una mayor eficiencia energética. Sea cual sea el motivo, deberás prestar atención a la iluminación. Lo más común en este punto es sustituir sistemas desactualizados por otros más eficientes. Es común que se tarden varios años en acometer reformas en hoteles y restaurantes. Y, precisamente, los sistemas lumínicos en los últimos años son uno de los aspectos que más ha evolucionado.

La sustitución de antiguos equipos por otros de menor consumo, no tendrán impacto en la calidad lumínica. Y, sin embargo, sí lo tendrá (en positivo) para las cuentas del negocio. Pues habrá un drástico recorte en el consumo de luz, especialmente si se trata de un cambio desde lámparas incandescente a dispositivos LED.

Por ejemplo, hace unos años era común el uso de fluorescentes, que tienen un alto consumo. Especialmente comparados con balastos electrónicos, que tienen un consumo inferior. En muchas ocasiones, una correcta regulación de la intensidad ayuda también a actuar en zonas sobreexpuestas. Áreas que pueden necesitar menos luz de la preestablecida y que, sin embargo, están generando un exceso de gasto que puede reducirse.

Cambios en iluminación

Relacionado con la iluminación, es importante establecer la zonificación. Este concepto, que adelantábamos en el inicio de este artículo, es sencillo de implantar. Y genera importantes beneficios. Se trata de establecer circuitos de luz por áreas. Es decir, que no se enciendan las luces de toda una estancia. Si no que la activación lumínica se produzca por zonas, en función de si se está utilizando o no.

De aquí pasaríamos a la implantación de sensores de movimiento, que permitirían un uso óptimo de la luz, en función de si se está haciendo uso del área. Aprovechando la reforma, podemos apostar también por esta tecnología para aumentar la eficiencia de nuestros sistemas de climatización. De este modo, podemos controlar una zona en función de si está siendo ocupada o no en ese momento, evitando desperdiciar energía en aires acondicionados o calefacciones que no están reportando ningún beneficio.

Por último, en el apartado lumínico debemos utilizar la reforma para aprovechar los recursos que nos ofrece la luz natural. Aumentar el número de espacios que permitan la entrada de luz solar es un aspecto a tener muy en cuenta en la reforma de locales de hostelería y hoteles en general. También es relevante ejecutarlos con un equipo profesional que sepa combinar un mayor aprovechamiento de la luz natural, sin ver comprometida la eficiencia energética del espacio.

No será la primera vez que, al visitar un establecimiento repleto de cristaleras, percibes el bienestar de la entrada de luz natural. Que es rápidamente superado por el malestar de una excesiva temperatura en ese mismo espacio. Existen acristalamientos, materiales y técnicas de construcción y reforma de fachadas que permiten una correcta gestión de ambos niveles, sin que tengamos que prescindir de ninguno de ellos.

La mejora de la climatización en hoteles y restaurantes

El caso anterior nos permite entrar de lleno en la optimización de recursos, aplicables durante la reforma, para conseguir temperaturas aceptables sin necesidad de abusar de la energía. Por ejemplo, establecer los conductos y sistemas adecuados para permitir el uso de aire exterior para mantener temperaturas estables y agradables en el interior. Esto ayudará a reducir el uso de aire acondicionado.

En esta misma línea, y también útil para el invierno, podemos apostar por recuperadores de calor de aire de ventilación. La renovación de este aire en el interior del complejo, permite optimizar costes en el uso tanto de calefacción como de aire acondicionado, dependiendo de la época del año.

Otra medida muy común en hoteles es el aprovechamiento de calor de los grupos de frío. Tal y como explican en el Manual de Eficiencia Energética de Gas Natural Fenosa, se utilizará el calor de los condensadores para la producción de agua caliente en otras zonas del hotel. Con esto reducimos el uso de energía eléctrica. Reduciendo también la producción de agua caliente.

Y, hablando de agua, en los hoteles podemos tomar varias medidas que ayudarán a reducir el consumo de agua fría. En establecimientos con equipos de bombeo, se pueden instalar variadores de frecuencia, tal y como recomiendan en el Manual. ¿Por qué? Porque así optimizamos el uso del motor, sin obligarle a trabajar siempre a máxima carga, aunque la demanda de agua sea menor.

Los detectores en grifos y los perlizadores también ayudan a reducir el caudal de agua. Por último, el doble pulsador es otra de las mejoras que se pueden realizar en reformas de hoteles, y que ayudarán a optimizar la descarga de agua, en el caso de que no sea necesaria una gran cantidad de la misma en el aseo.

Deja una respuesta